Hay terrazas que, en cuanto les añades cuatro cosas, se convierten en tu sitio favorito de la casa mientras que hay otras que, por más que lo intentes, siempre se quedan “a medias”: demasiado calor, demasiada sombra, demasiadas miradas de los vecinos…
Lo curioso es que muchas veces el problema no es el tamaño ni el mobiliario, si no algo tan básico como la orientación. Tienes que tener en cuenta que no se disfruta igual de una terraza al sur que una al norte, y elegir el cerramiento correcto depende, en gran parte, de eso, porque las horas en las que da el sol, el viento o las horas de sombra cambian por completo.
En este post te lo ponemos fácil: vamos a ver qué tipo de cerramiento suele encajar mejor y qué errores se comenten más habitualmente al decorar una terraza (para que no caigas en ellos).
¿De verdad la orientación de la terraza es importante?
La orientación marca la cantidad de sol que da en la terraza a lo largo del día, el calor que se acumula y, por supuesto, la sensación visual del espacio. A veces se nota a la primera pero en muchas otras veces no nos queda otra que esperar a que llegue primavera y verano para descubrir si tenemos bastantes horas de sol o si la sombra nos permite disfrutar de ella en las horas de máximo calor de los meses de verano.
También influye en algo que casi nadie piensa al principio: cómo influye el cerramiento. Hay materiales que quedan preciosos en una terraza luminosa, pero que en una terraza sombría la apagan todavía más. Y al revés: modelos muy ligeros que en un balcón muy expuesto no sirven para dar toda la privacidad que necesitas.
Por eso, antes de mirar estilos o precios, lo mejor es empezar por aquí: ¿Cómo se comporta tu terraza a lo largo del día?

Terraza orientada al sur: mucha luz… y mucho calor cuando aprieta
Si tu terraza está orientada al sur, seguramente en invierno la disfrutas como nadie. Entra luz, se está bien, y da gusto sentarse un rato aunque haga fresco.
El “pero” suele llegar en verano porque el sol pega con ganas, el suelo se calienta y, si además tienes pared o barandilla que refleja, el calor se nota el doble. En esta orientación, lo ideal es apostar por un cerramiento que dé privacidad pero que no convierta la terraza en un horno. Aquí suelen funcionar especialmente bien los cerramientos naturales para terrazas, porque ayudan a filtrar la luz de forma más amable y aportan un aspecto cálido sin “cerrar” visualmente el espacio.
Si quieres un acabado bonito y resistente, el cerramiento de bambú suele ser una apuesta muy segura: da presencia, privacidad y un look natural que encaja con casi todo.
Terraza orientada al norte: más sombra, menos luz directa
Las terrazas al norte suelen ser más frescas. En verano se agradece, pero también es verdad que muchas se ven algo apagadas, sobre todo si el edificio “encajona” mucho la terraza o si estás en un patio interior. En este caso, el objetivo suele ser doble: ganar privacidad, sí… pero sin quitar la poca luz que ya entra.
En estos casos conviene ir a cerramientos que sean más ligeros, ya que un error típico en estos casos es poner algo demasiado denso y oscuro “porque tapa más”. Resultado: la terraza parece más pequeña, más cerrada y menos agradable.
Terraza orientada al este: sol por la mañana, sombra por la tarde
Esta orientación es, para mucha gente, la más cómoda. Por la mañana entra sol (ideal si desayunas fuera o te gusta empezar el día con luz), y por la tarde suele haber sombra, lo que en verano es una maravilla. Aquí puedes permitirte elegir más por estilo, porque no tienes el “castigo” del sol duro de última hora. Funcionan muy bien los cerramientos que aportan calidez y textura, y que decoran además de ocultar.
Si buscas un acabado con mucha personalidad, el cerramiento de mimbre es de esos materiales que transforman por completo la terraza porque queda natural y acogedor.

Terraza orientada al oeste: el sol más molesto llega al final del día
Si tu terraza da al oeste, seguramente lo has vivido: a media tarde empieza a entrar el sol fuerte, y cuando te apetece salir a desconectar, la terraza puede estar demasiado caliente.
En este caso, normalmente conviene subir un poco el nivel de protección tanto por privacidad como por confort. Un cerramiento con más cuerpo puede ayudarte a crear una zona más agradable cuando el sol cae bajo y molesta.
Eso sí, hay que encontrar equilibrio. Si te pasas de opacidad, puedes acabar con una terraza que se ve oscura el resto del día.
¿Hay soluciones para terrazas interiores?
Cuando la terraza da a un patio interior o a zonas comunes, el problema suele tener que ver con las miradas de los vecinos, ya que a veces estás a dos metros de ellos, o con ventanas enfrente.
En estos casos, muchas veces lo que necesitas es un “velo”: algo que quite la sensación de exposición, pero que mantenga luz y ventilación, sobre todo si el espacio ya tiene poca claridad. Si además quieres un acabado bonito, los cerramientos naturales suelen encajar muy bien porque suavizan la vista y hacen el espacio más acogedor sin dar sensación de tener un muro que bloquea la luz.
Antes de decidir: tres preguntas que te ahorran dinero
Antes de comprar, merece la pena que te hagas estas preguntas:
- ¿A qué horas uso realmente la terraza? (No es lo mismo querer privacidad a mediodía que a última hora de la tarde.)
- ¿Me molesta más el sol o las miradas? (A veces el problema principal no es el mismo que creías.)
- ¿Quiero que el cerramiento decore o solo que oculte? (Si también quieres estética, el material cambia mucho.)
Con esto claro, elegir se vuelve mucho más fácil. Y, sobre todo, más coherente con tu terraza real.
Tabla comparativa sobre orientación y cerramientos recomendados
Para terminar de aterrizarlo, aquí tienes una tabla:
| Orientación | Lo habitual en esa terraza | Qué te conviene priorizar | Recomendación BricoEasy |
|---|---|---|---|
| Sur | Mucha luz, calor en verano | Filtrar sin “encerrar” | Cerramientos naturales (muy buena opción) y, si quieres más presencia, bambú. |
| Norte | Menos sol, sensación más fría | No quitar luz, mantener ligereza | Optar por soluciones visualmente ligeras; si buscas naturalidad sin recargar, mira la gama de cerramientos naturales y elige densidad media. |
| Este | Sol suave por la mañana | Estética + privacidad | Para un acabado cálido y decorativo: mimbre natural. |
| Oeste | Sol fuerte por la tarde | Confort cuando el sol cae | Si necesitas más “pantalla”, el bambú suele dar muy buen resultado por presencia y privacidad. |
| Interior / Patio | Menos luz + más miradas | Privacidad | Materiales naturales con densidad ajustada, empezando por cerramientos naturales para terrazas. |
Un último consejo: el cerramiento “perfecto” es el que encaja con tu día a día
Si te quedas con una idea, que sea esta: el mejor cerramiento no es el más caro ni el que más tapa: es el que hace que tu terraza se use más. El que te da privacidad cuando la necesitas, el que no te roba luz si vas justo, y el que te hace sentir a gusto cuando sales.
Y cuando eliges pensando en tu orientación (y no solo en la foto), normalmente aciertas.



