A todos nos gusta mantener la privacidad cuando estamos descansando en nuestro jardín, terraza o piscina. Si dispones de un amplio terreno, lo más habitual es cercarlo con setos naturales, que son muy bonitos y aportan esa sensación de encontrarnos rodeados por naturaleza. Sin embargo, estos conllevan un mantenimiento que no se puede dejar a un lado: la poda, el riego si no llueve, quitar los que se sequen y plantar otros, etc. Mantenerlos en perfecto estado es complicado, sobre todo si no tienes tiempo y quieres tener el cerramiento en perfecto estado durante todo el año sin gastar grandes sumas de dinero. Además, las plantas no crecen de la noche a la mañana y, en mucho casos, necesitarán años antes de cubrir por completo todo el perímetro del jardín. La solución son los cerramientos artificiales de PVC, o los cerramientos naturales como el cañizo o el brezo. ¿Los conoces?

¿Qué diferencias hay entre los cerramientos naturales y de PVC?

Antes de comenzar, vamos a detenernos a explicar los detalles básicos de toda está cuestión así que ¿qué es el PVC y cuáles son sus ventajas?. El PVC o policloruro de vinilo es un plástico, es decir, un derivado del petróleo. Para el uso que nos ocupa, su cualidad más importante es su alta resistencia a la abrasión y al impacto, así como al agua y a la corrosión. No solo es resistente (puede durar hasta sesenta años), sino que también es liviano, no se quema con facilidad, no conduce la electricidad y es reciclable. Además, sus costes de instalación son bastante bajos. Esto significa que cualquier persona puede realizar el cerramiento de un jardín con PVC por un precio asequible y olvidarse de tener que realizar un mantenimiento periódico.

Por otra parte, los cerramientos naturales para jardines también tienen muchas ventajas. Para empezar, dan un aspecto más silvestre al cierre, lo que lo confunde con el medio natural. Esta imagen ayuda a transmitir sensaciones de aislamiento, confort y seguridad que permiten disfrutar aun más de nuestro espacio. Y, aunque son algo menos resistentes, también duran años y son biodegradables. Son ideales para quienes les gustan los materiales orgánicos, cuidar de sus plantas y ver su evolución con el paso del tiempo.

qué son los cerramientos naturales

Naturales

En el caso de los cerramientos naturales, los materiales van desde la madera o la corteza de árbol al cañizo o el brezo. Destacamos aquí los más usados.

  • Cañizo natural de media caña. Se trata de un conjunto de cañas vegetales que se unen con alambre. El efecto final es espectacular. Se puede usar para ocultar los vanos de cercas metálicas, por ejemplo. Este material es uno de los más usados en parcelas y chalets debido a que se adapta sin problemas a cualquier espacio y evita que queden huecos que permitan que los vecinos puedan vernos desde sus propias parcelas.
  • Bambú pelado. Tiene una excelente relación calidad-precio y su colocación es sencilla. El bambú natural se cose con alambre. Resulta un cierre muy ecológico, denso y duradero que requiere de un mantenimiento extremadamente sencillo.
  • Brezo. Los haces de este material unidos mediante alambres dan un buen estilo a cualquier cerramiento. Es precioso y natural.
  • Mimbre natural. El clásico entre los clásicos. El mantenimiento con mimbre está compuesto por varas de diferente tamaño, sustentadas por un alambre que ayuda a mantenerlo estable. Este cerramiento resulta muy tradicional, en realidad, como todos los anteriores. Resiste al agua.

Estos cierres resultan estéticamente más bonitos que los de material artificial y son de fácil colocación. El alambre usado para sujetarlos suele ser galvanizado para lograr una mayor longevidad. También pueden servir para la decoración de interiores.

Aunque sean cerramientos naturales eso no significa que tengamos que regar o podar los cerramientos. En BricoEasy trabajamos con materiales naturales con una vida útil muy extensa que nos permite ofrecer privacidad, estilo y un ambiente natural por un precio mínimo.

Diferencias cerramientos naturales y PVC

De material artificial

Dentro de la gama de cerramientos artificiales existen todo tipo de vallas con características únicas. Entre ellas se puede diferenciar el cañizo en PVC del mimbre y de los seto artificiales.

  • Cañizo PVC de doble cara y 12 mm. Este primer cerramiento está formado por varillas ovaladas huecas de PVC cosidas y encoladas con un pegamento muy resistente. Podemos cortarlo para adaptarlo fácilmente a nuestras necesidades y a la altura del espacio que queramos proteger de miradas indiscretas. Está disponible en varios colores como el marrón, el verde o el blanco.
  • Cañizo PVC de media caña de 18 mm. Es muy similar al anterior, pero en este caso las varillas tienen forma de medio óvalo. También está disponible en varios colores.
  • Mimbre artificial ECO. Consiste en varillas huecas redondas realizadas en materiales resistentes y ecológicos. Se puede elegir entre los tonos marrón, verde y gris.
  • Seto artificial. Aporta calidad, durabilidad y resistencia en verde, lo que refuerza la sensación de encontrarnos en un espacio aislado y natural. Recuerda a los árboles de Navidad. No en vano, surge a partir de ellos. Básicamente, es un material plástico que recubre una varilla metálica.

Aunque no lo hemos comentado hasta ahora, lo cierto es que es posible combinar el material natural con el artificial en los cerramientos. De hecho, es una estupenda solución estética. Por ejemplo, se puede emplear un cierre con seto artificial junto a un cerramiento natural, ya que tapará el hueco creado por el crecimiento del cerramiento natural. Estos cierres no solo son adecuados para fincas particulares, sino también para dar intimidad a las terrazas de bares o restaurantes. En Bricoeasy disponemos del material más adecuado para cada uso y diversos tipos de césped artificial. Ahora que ya conoces las diferencias entre cerramientos naturales y de PVC, ¿a qué estás esperando?